Las Areas Protegidas

By, Rick Smith, Paso Pacifico Director and Retired US-National Park Ranger

Desde los años medios del siglo 19, la idea de crear áreas protegidas públicas se ha desarrollado en el mundo. Usando las reservas en manos particulares o las reservas reales como una base, ciertos filósofos democráticos labraban el concepto de apartar secciones del terreno publico para preservarlas como ejemplos del patrimonio nacional para el uso y el goce del público.  Animados por nociones románticas sobre la importancia de una relación muy estrecha entre el ser humano y la naturaleza, esos pensadores representaban una novedosa corriente filosófica para sus contemporáneos. Para muchas personas y ciertamente para la mayoría de los reciben llegados al nuevo mundo, la naturaleza no era nada para celebrar, apartar, o contemplar. Era algo para temer y después conquistar.

Uno de los impulsos del crecimiento de la idea era la necesidad sentida entre los ciudadanos norteamericanos de distinguir su situación de la europea de donde habían venido. Una diferencia muy notable era la existencia de vastos espacios de terreno que no le pertenecían a nadie. La atracción de la preservación de algunos espacios era que subrayara la diferencia. Esto representaba otro ejemplo del movimiento democrático que corría por las américas.

La idea de proteger algunas áreas se floreció primero con la creación de Yellowstone en 1872.

Apartando mas de un millón de hectáreas, el Congreso de los Estados Unidos estableció un área dedicada a la preservación de la vida silvestre y las curiosidades contenidos dentro de los limites.

Podríamos repasar la historia del Congreso para leer las palabras emocionantes del debate sobre este gran hito en el movimiento conservacionista mundial, pero la verdad es que no las hay. Evidentemente, los miembros no se daban cuenta de la importancia de esta ley. Pasaron la legislación con poco debate y nos dejaban sin oraciones conmovedores para citar.

Pero si el debate no era algo importante, el acto de crear un parque sí era. Mas de ciento cuarenta naciones han creado un sistema de parques o reservas para proteger los valores o culturales o naturales. Podemos asumir que los motivos del siglo 19 han cambiado y debemos preguntarnos: Cuales son los factores sobresalientes que se han combinado para que las áreas protegidas se hayan sido creadas en todos los rincones del mundo? Los siguientes son algunos de esos motivos:

1.) Proteger la habitación de la flora y fauna típica del país.

2.) Preservar espacio para recreación publica.

3.) Apartar unos ejemplos de los ecosistemas prístinos para el estudio de sus funcionamientos.

4.) Conservar los sitios históricos mas importantes del país para la inspiración del público.

5.) Estimular la industria turística por el establecimiento de algunas atracciones naturales.

6.) Proteger a las especies en vía de extinción.

7.) Crear laboratorios naturales para la educación ambiental.

8.) Preservar algunos ejemplos de las panoramas históricas.

9.) Poner en posesión pública ciertos recursos importantes como cuencas.

Nosotros, los partidarios de la preservación de un sistema de áreas protegidas, aceptamos casi todos los principios citados. Pero que opinaría una persona no convencida de la necesidad de tal sistema? Esa persona podría preguntar–cuales son los beneficios de un sistema? Porque debo soportar las áreas protegidas con los impuestos? Cuando hay una escasez de los básicos como alimentación o atención médica, porque se crea un sistema de áreas protegidas solamente para el uso de los ricos? Seria fácil si pudiéramos responder que para el obrero típico, una semana pasada de vacaciones en, por ejemplo, La Masaya con su familia aumentara su productividad 5% cuando regrese a la fabrica. Desafortunadamente, no tenemos datos para probar esta ecuación. En la mayoría de los casos, hemos podido vender la idea de áreas protegidas en términos o morales o estéticos. Pero, si tuviésemos que justificar nuestra porción del presupuesto, que diríamos? Me gustaría ofrecer algunas sugerencias:

1.) Las áreas son reservas de procesos naturales. En ellas se continúan procesos que comenzaron hace millones de años. En un mundo mas plástico, mas artificial cada día, en el cual el hombre maneja las fuerzas de la evolución, necesitamos sitios como las áreas protegidas, si para nada mas que un punto de comparación. Como observó el arquitecto paisajista Frederick Law Olmstead hace cien anos, “no es que la civilización avance demasiado rápidamente. Es solamente que si no existiera un sistema de áreas protegidas, no tendríamos ninguna forma de medir la velocidad.” Además, no podemos replicar o duplicar estos procesos naturales. Su preservación, entonces, es un imperativo. Si permitimos que los procesos se terminen, permitimos la terminación del proceso evolucionario responsable para toda vida, incluyendo la nuestra.

2.) Las áreas protegidas contienen los últimos refugios en los cuales no operamos segun un horario fijo. Una visita a un parque es una de las ultimas cosas en el siglo 21 que hacemos a nuestra velocidad. El visitante descubre cosas y percibe relaciones, basado en su paso de entendimiento. No intentamos llenar su horario, no le vendemos un librito de boletos que deba usar antes de las cinco de la tarde. En este sentido, las áreas protegidas son muy diferentes. Vivimos en un mundo de horarios rigurosos, de citas importantes, de reuniones urgentes. En las áreas protegidas, nos podemos quitar los relojes, apagar las radios, y vivir según los ritmos biológicos. Una excursión a mochila, una expedición por bote, o solamente una caminata por una pradera es un acto de desafío a las restricciones de la vida cotidiana para muchas personas. Debemos hacer lo posible para estimular este tipo de actividad.

3.) Las áreas silvestres son sitios en los cuales un visitante puede experimentar con lo desconocido. Las áreas son relativamente indomadas. Contienen elementos salvajes y no predecibles. Pueden causar temor y peligro. Permiten actos o inventivos o bravos o estúpidos. Una noche en una montaña o en una jungla nos prive de las comodidades del siglo 20 y nos forza a depender en nuestros propios recursos, los cuales ni sabíamos que poseíamos. Necesitamos tales experiencias. Son activas y imprescindibles para una cultura que se convierta mas pasiva cada día.

4.) Las áreas protegidas son laboratorios vivientes para la educación ambiental. Es evidente que el futuro de la planeta depende en la creación de una ética ambiental en sus habitantes. Las áreas protegidas son obviamente sitios para los estudios necesarios para que se desarrolle esta ética. En las comunidades naturales en las áreas se ven características muy deseables para las comunidades humanas. Las naturales contienen diversidad, estabilidad, continuidad y subsistencia. Son factores ausentes en la vida cotidiana en mi país por lo menos. ¿Que podría decir usted de la suya?

Ustedes deberían examinar la situación nacional a ver si lo que están haciendo los administradores de las áreas protegidas es consistente con las ideas citadas. Para ilustrar, estudiemos el parque Yosemite como caso ejemplar de tal examinación. Si visita el parque, se puede conseguir una habitación en el hotel adentro del parque por 100 dólares. Para asegurar que no se sienta abandonado, hay tiendas exclusivas donde se vende, entre otras cosas, joyería de los indios Navajo, Hopi, y Zuni, tribus que en ningún tiempo vivían cerca del parque. En el caso que a usted no le gusten los programas interpretativos, hay cuatro bars a una distancia de dos kilómetros para satisfacerlo. En realidad, todas estas cosas representan la antítesis de las ideas que hemos discutido. Son cosas que hacen que Yosemite se parezca a Chicago o a Managua. Parece que el Servicio de Parques Nacionales de los EEUU les dice a los visitantes–“miren, no se preocupen. Este parque no es salvaje. Es muy semejante a su ciudad.”

Si están de acuerdo con la observación que la situación en Yosemite es poco consistente con los principios del manejo efectivo de las áreas protegidas, entonces el libro, Montañas sin Barreras, por el profesor Joseph Sax de la Universidad de Michigan, será importante para ustedes. Una de las características mas importantes de las áreas protegidas para Sax es la idea de contraste. Sax cree que el ser moderno debe tener la oportunidad de comparar los valores, la velocidad, y las actividades que dominan su vida. Un corredor biológico como Paso del Istmo ofrece un sitio ideal para este tipo de contraste porque existe el Paso fuera del tiempo. Los administradores de esta área deben tener cuidado de no glorificar o acentuar los valores del momento. Deben ayudarle al visitante para que entienda que el corredor existe fuera de la medida de ejecución humana.

Para experimentar un área protegida como contraste, se debe estimular a que el visitante emplee su facultad contemplativa. Para Sax, esto quiere decir percibir en una forma distinta. En primer lugar, el visitante debe tomar tiempo suficiente para conocer el parque. Uno de los argumentos en contra del plan del Servicio de Parques Nacionales de mi país de permitir en el Gran Cañón solamente las excursiones por el Río Colorado a remos era que la mayoría de los visitantes no tendrían el tiempo suficiente para una excursión sin motores. Según Sax. este argumento prueba su punto de vista. Si al visitante lo que le interesa es la velocidad de la excursión, entonces su experiencia se afina a la música de la empresa humana, no al ritmo del Cañón. Hay muchos lugares en los cuales una excursión a motores es perfectamente aceptable. En el Gran Cañón, por otro lado, se debe experimentar el contraste.

El sentido de contraste se aumenta si enfocamos atención a los procesos naturales y no a las ejecuciones humanas. En la planificación de las facilidades del área, debemos autorizar la construcción de lo mínimo necesario. En muchos parques en mi país, hemos construido carreteras de primera categoría. Así animamos que el visitante haga su visita a toda velocidad, sin haberle ofrecido el contraste deseado por Sax. La carretera no estimula el sentido de curiosidad, de admiración, de respeto a la naturaleza. La justificación para la construcción es que las carreteras serían mas seguras y los visitantes no se quejarían tanto de las malas rutas.

Este es un argumento que debemos resistir como amantes de las áreas protegidas. El preservar y proteger estas áreas no quiere decir hacerlas iguales a todo. No debemos permitir que las áreas se conviertan a lo común para atraer a mas gente. Siempre existirían las personas que prefieren visitar el mundo de Disney que un área protegida. Está bien, pero no debemos sacrificar los valores muy especiales de las áreas en un intento de aumentar el número de visitantes. Como observó un critico de las áreas protegidas:

Permítame contarles de un escarpado salvaje sobre un río que tenía un nido de un halcón hasta el año de 1935. Muchos visitantes caminaban un kilómetro hasta el escarpado para hacer un picnic y observar los halcones. Vino un planificador de parques y construyó una
carretera hasta el río, todo en el nombre de planificación recreativa. El pretexto era que el público antes no tenía el derecho de acceso, pero ahora sí. Me preguntaba, acceso a que? No acceso a los halcones, porque se han ido.

Cada día, la influencia del siglo 21se acerca mas a las áreas protegidas. Cada día se producen mas amenazas a los recursos de estas áreas. En un sentido, las áreas protegidas se han convertido en islas de esperanza, una esperanza que nos muestra la posibilidad de proteger y preservar algunos ejemplos de nuestro patrimonio nacional. Afuera de las áreas protegidas, hemos conquistado la naturaleza, ajustándola a propósitos humanos. Solamente en las áreas protegidas podemos observar la naturaleza como existía. Podríamos decir lo mismo en el año 2012? Prometamos nuestro apoyo a la protección de las áreas protegidas.

Gracias.

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